Libre adolescente gritona

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Piden a gritos que confíen en ellos, desean librase de ciertas ataduras y buscan ser dueños de sus propias decisiones.

Una característica de los adolescentes es creerse en posesión de la verdad, que pueden hacer lo que les da la gana. Juan Manuel Burgos en su libro Antropología, una guía para la existencia , señala que la libertad sugiere independencia, apertura, autonomía, capacidad de elección, poder, querer, amor, voluntad. Soy libre cuando elijo y cuando puedo elegir. Bien es verdad que en muchas ocasiones, la elección de los adolescentes no es la misma que la decisión de sus padres.

La libertad es pues apertura, abrirse e interaccionar con el mundo y es también elección. Los adolescentes disfrutan con la libertad recién estrenada. Son conscientes de su mayor autodominio, de su independencia interior. Cuestionan las normas y valores impuestos por sus padres, por el colegio, por la sociedad. Quieren pensar y decidir por ellos mismos. El problema surge cuando sus ansias de independencia chocan con el "no" de sus padres. Es entonces cuando debemos reflexionar con nuestro hijo sobre el poder de la libertad y sus consecuencias.

Stenson en su libro, Cómo tratar a los adolescentes, afirma que "la libertad, que significa poder, debe ser dirigida por la responsabilidad, es decir, por una consideración ética sobre cómo el uso de ese poder afecta a los derechos de otras personas". Los adolescentes actuales se encuentran de la noche a la mañana con "mucha libertad y poder" a su alcance: Por eso, el adolescente debe aprender a hacer un buen uso de su libertad con responsabilidad, conociendo las consecuencias de sus elecciones y actuaciones.

Es decir, hay que entender la libertad no sólo en función de sus propios derechos, sino también, de los correspondientes deberes. Para formar a nuestros hijos adolescentes en el buen uso de su libertad, deben tomar conciencia que las elecciones conforman nuestra identidad personal. Juan Manuel Burgos explica el sentido de elegir: Pero, sobre todo, son instancias externas al hombre. Distinta de la conciencia, que reside en el interior de cada uno.

La responsabilidad es un compromiso del que nadie puede huir ya que el hombre siempre es responsable ante algo o alguien. Exige y necesita vigilancia y dependencia, pero sin transición surge en él un rechazo al contacto con los padres y la necesidad de independencia y de huir de ellos.

No existen confrontación ni creación sin riesgos, sin derecho a la divergencia, a la posibilidad de estar juntos y pensar diferente, a la posibilidad del crecimiento personal a costa de nadie. La confrontación generacional salvaguarda una estructura de alteridad y de reciprocidad, posibilita el desarrollo y el devenir de la vida subjetiva y preserva al adolescente Winnicott, En este sentido se puede mencionar que el adolescente necesita de constante supervisión y consejo por parte de sus padres, sin embargo, necesita descubrir el mundo y expresar todo lo que en el sucede, ya que durante la adolescencia se dan procesos cognitivos, en donde el ingreso al mundo adulto exige una serie de cambios y de maduraciones en todos los niveles del ser que desembocan en actitudes y comportamientos de madurez.

Este cambio pone de manifiesto que el verdadero sentido de la etapa adolescente es la maduración de la autonomía personal. Es aquí donde el concepto de libertad toma importancia ya que en esta etapa los adolescentes entran en constantes crisis al preguntarse porque no pueden hacer las cosas que hace la gente mayor y se sienten atrapados en una jaula, quisieran salir, descubrir el mundo y devorarlo.

Los padres inculcan a los adolescentes el hacer uso de la responsabilidad para cada una de sus decisiones, por ello es que se establecen reglas para determinar el comportamiento de éste. Por tanto es derecho del hombre elegir su camino. Es de resaltar que los adolescentes asocian la libertad con el hecho de realizar las cosas que ellos desean ya que es un derecho que el ser humano tiene, que debe de ser respetado, pero que estas acciones deben realizarse con responsabilidad ya que cada acción tiene una consecuencia y esta consecuencia debe de ser aceptada por el adolescente.

Los adolescentes asocian el concepto de libertad con un hecho responsable en el que cada uno debe de asumir las consecuencias de sus actos, ya que es un derecho que se puede perder por ejercer el libertinaje, hecho contrario de la libertad ya que se lleva a cabo irresponsablemente; los adolescentes tienen en caro que la libertad es hacer lo que ellos quieren siempre y cuando se respete al otro, tienen ansias de ser escuchados, de comunicar todo aquello que sienten y que los adultos muchas veces juzgan como malo, y que por ello hacen oídos sordos o lo critican con saña.

Biblioteca de autores cristianos. La idea psicológica del hombre. El miedo a la libertad. Psicología en la Adolescencia. Técnicos Especialistas de Menores de la Generalitat Valenciana. El hogar, nuestro punto de partida.

Universidad Nacional Autónoma de México. Abstract This article arises from the question, Am I free or slave? Conclusiones Los adolescentes asocian el concepto de libertad con un hecho responsable en el que cada uno debe de asumir las consecuencias de sus actos, ya que es un derecho que se puede perder por ejercer el libertinaje, hecho contrario de la libertad ya que se lleva a cabo irresponsablemente; los adolescentes tienen en caro que la libertad es hacer lo que ellos quieren siempre y cuando se respete al otro, tienen ansias de ser escuchados, de comunicar todo aquello que sienten y que los adultos muchas veces juzgan como malo, y que por ello hacen oídos sordos o lo critican con saña.

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Se debe respetar la jerarquía de la relación Padre-Hijo, para favorecer su bienestar. Alterar dicha jerarquía podría amenazar la funcionalidad familiar, dificultando en gran medida el desarrollo del hijo. Como padre se puede tener una relación amigable pero no ser amigo.

De esta forma, hoy tenemos tres tipos de adolescentes bien definidos, aunque con características transversales a la vez: Comencé a tener relaciones desde los 12 años y debo reconocer que no me cuido siempre. Sé el tema de la prevención y el uso del condón, pero no siempre se puede ya que depende del momento y cómo se de todo. Nunca faltan los que andan encendidos y se van derechito a las piezas.

A veces se sacan fotos o videos y los guardan para compartirlos. La verdad es que no se puede vivir sin el celu. Desde la psicología se entiende la adolescencia como parte de un ciclo vital que se constituye por cada una de las etapas de crecimiento: Por lo anterior, la psicóloga indica que adultizamos a los niños y eso sucede también con los adolescentes.

En este campo, la experimentación es la forma que los adolescentes van descubriendo su propia sexualidad. Frente a eso, es necesario que los padres asimilen que la exploración no es un fenómeno negativo, sino todo lo contrario.

La educación sexual debe ser amplia, abierta y responsable para que el adolescente no solo tenga las herramientas necesarias para practicar una sexualidad sana, sino también para descubrir su orientación sexual o identidad de género, sin ser patologizados como trastornos. De la mano, las relaciones sentimentales que forjan los jóvenes deben tener una raíz afectiva con los patrones vinculares y relacionales con que cada adolescente se vinculo desde su infancia.

Es una frase que se escucha siempre en los adolescentes. Es por eso también que desde los 13 años un creciente porcentaje de ellos cometen intentos de suicidio por una multiplicidad de factores. Son habilidades que los padres adquieren en la crianza y existen tres formas de ellas:. Para mejorar lo anterior, es necesario que los padres consideren los siguientes factores:. La conciencia moral es un órgano de sentido.

La tolerancia, sin embargo, no equivale a la indiferencia, ya que el respeto a la fe ajena no significa en modo alguno la identificación con esa fe. Frankl , menciona que la libertad sólo es una parte de la historia y la mitad de la verdad. De hecho, la libertad corre el peligro de degenerar en nueva arbitrariedad a no ser que se viva con responsabilidad. Así pues ni libertad sin responsabilidad, ni responsabilidad sin libertad, ambas son esenciales para el hombre, la libertad es la base sobre la cual descansa la responsabilidad, y la responsabilidad cumple la función de un vínculo entre la libertad, ya que el hombre llevaba a cabo el ejercicio de la libertad en virtud de su propia libertad, ya que el hombre siempre debe de ser responsable antes sus actos, pues si no se cumple con este requisito la libertad degenera en libertinaje.

Pero, sobre todo, son instancias externas al hombre. Distinta de la conciencia, que reside en el interior de cada uno. La responsabilidad es un compromiso del que nadie puede huir ya que el hombre siempre es responsable ante algo o alguien. Exige y necesita vigilancia y dependencia, pero sin transición surge en él un rechazo al contacto con los padres y la necesidad de independencia y de huir de ellos. No existen confrontación ni creación sin riesgos, sin derecho a la divergencia, a la posibilidad de estar juntos y pensar diferente, a la posibilidad del crecimiento personal a costa de nadie.

La confrontación generacional salvaguarda una estructura de alteridad y de reciprocidad, posibilita el desarrollo y el devenir de la vida subjetiva y preserva al adolescente Winnicott, En este sentido se puede mencionar que el adolescente necesita de constante supervisión y consejo por parte de sus padres, sin embargo, necesita descubrir el mundo y expresar todo lo que en el sucede, ya que durante la adolescencia se dan procesos cognitivos, en donde el ingreso al mundo adulto exige una serie de cambios y de maduraciones en todos los niveles del ser que desembocan en actitudes y comportamientos de madurez.

Este cambio pone de manifiesto que el verdadero sentido de la etapa adolescente es la maduración de la autonomía personal. Es aquí donde el concepto de libertad toma importancia ya que en esta etapa los adolescentes entran en constantes crisis al preguntarse porque no pueden hacer las cosas que hace la gente mayor y se sienten atrapados en una jaula, quisieran salir, descubrir el mundo y devorarlo.

Los padres inculcan a los adolescentes el hacer uso de la responsabilidad para cada una de sus decisiones, por ello es que se establecen reglas para determinar el comportamiento de éste. Por tanto es derecho del hombre elegir su camino. Es de resaltar que los adolescentes asocian la libertad con el hecho de realizar las cosas que ellos desean ya que es un derecho que el ser humano tiene, que debe de ser respetado, pero que estas acciones deben realizarse con responsabilidad ya que cada acción tiene una consecuencia y esta consecuencia debe de ser aceptada por el adolescente.

Los adolescentes asocian el concepto de libertad con un hecho responsable en el que cada uno debe de asumir las consecuencias de sus actos, ya que es un derecho que se puede perder por ejercer el libertinaje, hecho contrario de la libertad ya que se lleva a cabo irresponsablemente; los adolescentes tienen en caro que la libertad es hacer lo que ellos quieren siempre y cuando se respete al otro, tienen ansias de ser escuchados, de comunicar todo aquello que sienten y que los adultos muchas veces juzgan como malo, y que por ello hacen oídos sordos o lo critican con saña.

Biblioteca de autores cristianos. La idea psicológica del hombre. El miedo a la libertad. Psicología en la Adolescencia.

RUBIA OFICINASEX

Libre adolescente gritona

El viejo Narciso de la mitología se quedaba inmovilizado ante su propia imagen; su imagen le daba plenitud. Ya no es posible llenar su vacío, ya no puede reencontrar su propia imagen, se ha perdido a sí mismo. Es fundamentalmente a través de identificaciones como llegamos a adquirir nuestra identidad, así como nuestra identidad sexual.

Las identificaciones relativas al género comienzan en época muy temprana, pero al entrar en la adolescencia, tanto en la mujer como en el hombre se produce un abandono de identificaciones infantiles y se adquiere una serie de identificaciones relacionadas con modelos culturales que van a contribuir a conformar la masculinidad y la feminidad. Hay una gran diferencia entre los ideales que un niño intenta conseguir y los que en la adolescencia se presentan como valores de orden social a obtener.

Dicho de otra forma, los padres esperan que los hijos realicen aquellos ideales que ellos no pudieron conseguir. Sin embargo, esta negación es precipitada, -afirma Lyotard-. Efectivamente, las posibilidades de elección se han vuelto hoy infinitas; ya no hay religión ni ideología que determine cómo debemos comportarnos.

Sin embargo sí que parece haber un sometimiento al consumo. Se nos viene encima la globalización, la sociedad del bienestar, la ideología de la calidad de vida. Todo ello nos dice cómo hemos de vivir y qué hemos de comprar para ser felices. Nos creamos necesidades, y si no las conseguimos, aparece la angustia.

La vida sería terrible para mucha gente si no pudiera disponer de una gran variedad de elección de coches o de marcas de ropa. Cobra tremenda importancia la apariencia del consumo, los valores de imagen, cuestiones de espejo: No cuenta lo que nuestros pies sean capaces de caminar, sino la marca de sus deportivas.

En palabras de Noam Chomsky: La pretendida existencia natural de una esencia masculina y una esencia femenina o, lo que es lo mismo, un alma masculina y una femenina que vendrían a instalarse en un cuerpo de hombre y en uno de mujer respectivamente no constituye sino la ilusión de una identidad por naturaleza establecida ya sea que ésta se exprese en términos religiosos, filosóficos, biológicos o psicológicos. Es un factor de suma importancia el hecho de que en la adolescencia se producen cambios simbólicos respecto a la identidad, generadores de angustia, como decíamos.

Para el adolescente, los significantes y valores familiares dejan de tener el sentido absoluto y protector que tenían cuando niño. Aquí se gesta una constelación importante, generatriz de la angustia, pues se crea una herida en su orgullo. El adolescente empieza a resistirse radicalmente a cualquier cosa que le haga sentir dependiente de sus padres, que le haga sentir un objeto de ellos.

Inevitablemente en muchos casos, el de las drogas y alcohol. La droga provoca una transgresión directa y una ilusión de evasión durante al menos el tiempo que dura el estado tóxico.

No pueden realizar el duelo normal que se produce ante la separación de los padres, no pueden tolerar esa frustración, no pueden representar al objeto ni estructurar sus deseos. Los niños no crecen afectivamente. Lo que es legal, moral o racional les importa poco, mientras puedan sentirse dueños del mundo. Algo hay de sospechoso en nuestra sociedad de consumo. Parece que hay una cierta tendencia a que se favorezca el éxito empresarial o político para este tipo de caracteropatía.

El sistema busca gente que sea capaz de tomar decisiones o emprender acciones que pasen por alto toda cuestión moral, siempre y cuando el nivel de riquezas se maximice.

En estas circunstancias el consumo de sustancias psicoactivas es casi infaltable. Ellas les permiten calmar el dolor, disipar la angustia y tapar todo posible sentimiento de culpabilidad. Pero afortunadamente, y aunque resulte algo cómico, no solo de drogas vive el adolescente.

Ya en su obra El malestar en la cultura , Freud analiza otras vías de tramitación de este conflicto. Entre ellas la soledad buscada, el amor, la religión y la actividad creativa , punto éste del que nos vamos a ocupar ahora, pues es a nuestro juicio una de las mejores soluciones.

Todo acto creativo implica, pues, una transgresión: Pues la creación de algo nuevo, al mismo tiempo que va contra la cultura se incluye dentro del campo de la cultura, suscitando un progresista cambio contracultural. Devenido adulto a su turno, el hombre se sabe por cierto en posesión de fuerzas mayores, pero también, ha crecido su noción de los peligros de la vida, y con derecho infiere que en el fondo permanece tan desvalido y desprotegido como en la infancia, y frente al mundo sigue siendo un niño.

Por eso tampoco ahora gusta de renunciar a la protección de que gozó cuando niño. Empero, hace tiempo ha discernido que su padre es un ser de poder muy limitado, no provisto de todas las excelencias. La sociedad medieval no contaba con un concepto claro no solo de libertad, sino un concepto claro en cuanto al hombre se refiere, el hombre durante este periodo se caracteriza por la ausencia de libertad individual ya que estaba atado a una función específica dentro de un orden social.

Un hombre tenía muy pocas posibilidades de llevar a cabo una modificación en su estado social ya que no poseía la libertad de vestirse como quería, ni de comer lo que le gustaba. No se concebía a sí mismo como un individuo, excepto a través de su papel social. Para demostrarlo, hay que tener presente que hay seres que obran sin juicio previo alguno. Con lo anterior podemos observar que si bien la sociedad no tenía un concepto claro de la libertad, en algunos sitios el hombre empezaba a buscar repuestas sobre su realidad.

Cuando la estructura de la sociedad y la personalidad cambiaron después de la edad media, creció en importancia el capital, la iniciativa económica individual y la competencia, se desarrollo la clase adinerada, que controlaba los medios de producción, el individualismo aumentó en todas las esferas de la actividad del hombre, el gusto, la moda, el arte, la filosofía, la teología, etc.

He aquí donde la sociedad empieza a formar su concepto de libertad, ocurren movimientos sociales y culturales en el Renacimiento y la Reforma caracterizada por una revolución en las creencias religiosas. Es aquí donde empieza la etapa moderna y surge el individualismo como una forma de competencia, en el que surge la libertad como un derecho indispensable.

No obstante, el ser humano tiene la característica de ser un individuo social, el hecho de generar el individualismo como esa forma de competencia lo convierte en esclavo de sus necesidades y no las de su grupo, solo busca la realización propia y no la su comunidad, olvida sus raíces, su esencia.

Frankl , recalca que el hombre es un ser libre. A quienes piensan que el hombre es producto de estos condicionamientos responde diciendo que: Como menciona Fromm los hombres se sienten fascinados por la libertad creciente que adquiere a expensas de poderes exteriores, y se ciega frente al hecho de la restricción, angustia y miedo interiores, que tienden a destruir el significado de las victorias que la libertad ha logrado sobre sus enemigos tradicionales.

La conciencia moral es un órgano de sentido. La tolerancia, sin embargo, no equivale a la indiferencia, ya que el respeto a la fe ajena no significa en modo alguno la identificación con esa fe. Frankl , menciona que la libertad sólo es una parte de la historia y la mitad de la verdad. De hecho, la libertad corre el peligro de degenerar en nueva arbitrariedad a no ser que se viva con responsabilidad.

Así pues ni libertad sin responsabilidad, ni responsabilidad sin libertad, ambas son esenciales para el hombre, la libertad es la base sobre la cual descansa la responsabilidad, y la responsabilidad cumple la función de un vínculo entre la libertad, ya que el hombre llevaba a cabo el ejercicio de la libertad en virtud de su propia libertad, ya que el hombre siempre debe de ser responsable antes sus actos, pues si no se cumple con este requisito la libertad degenera en libertinaje.

Pero, sobre todo, son instancias externas al hombre. Distinta de la conciencia, que reside en el interior de cada uno.

La responsabilidad es un compromiso del que nadie puede huir ya que el hombre siempre es responsable ante algo o alguien.

Exige y necesita vigilancia y dependencia, pero sin transición surge en él un rechazo al contacto con los padres y la necesidad de independencia y de huir de ellos.

No existen confrontación ni creación sin riesgos, sin derecho a la divergencia, a la posibilidad de estar juntos y pensar diferente, a la posibilidad del crecimiento personal a costa de nadie.

Libre adolescente gritona